El aprendizaje no es algo tan trivial que se pueda observar y medir con base en unas simples preguntas de unos contenidos cualesquiera. El aprendizaje implica un proceso complejo que ocurre en la persona y por ello no es medible con base en unas simples preguntas.
Xavier Vargas comparte un artículo donde problematiza situaciones que se asumen desde una perspectiva y que él busca que se reflexione a partir de elementos teóricos, permitiendo desde otra óptica articular en un mismo proceso de enseñanza-aprendizaje las nociones competencia, aprendizaje, aprendizaje significativo y aprendizaje situado.
Por ejemplo se consideraba que la competencia es una capacidad, sin embargo implica algo más, como movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos; relacionar de manera adecuada los conocimientos previos con un problema; organiza en esquemas.
Para lograr el desarrollo de las competencias, el estudiante tiene que estar enfrentado a situaciones problemáticas cuyas exigencias de acción lo obligan a movilizar sus viejos conocimientos en pos de unos nuevos, reorganizando así sus propios esquemas de acción, es decir, que el aprendizaje que mejor desarrolla las competencias es un aprendizaje que se encuentra situado. Situar el aprendizaje dentro del interés del estudiante también y simultáneamente se está garantizando en alguna medida que tal aprendizaje sea significativo (Vargas, 2005). Así también el desarrollo de competencias no se basa en una solo capacidad, se exige movilización, reorganización de esquemas y problematización a través de la acción.
El maestro tampoco es un mediador o un facilitador, al contrario debe preocuparse por escuchar al estudiante y por responder lo más cerca posible a sus necesidades cognoscitivas, siendo consciente de que lo hace desde los propios marcos teórico-prácticos de entendimiento y resolución de la realidad asimilado y de su práctica en su mundo profesional.
Al enseñar, el maestro está -en el mismo acto- aprehendiendo realidades, haciéndolas propias, y por tanto, construyéndose también a sí mismo (Vargas, 2005)
“Qué hacer”, “cómo hacerlo”, “con quién” y “para qué” es base de la educación a lo largo de la vida, resumido en cuatro pilares: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos, aprender a ser. Por ello se necesita más que solo observar y medir para reconocer que existe el aprendizaje, y que este es significativo en el mundo del alumno.
martes, 10 de noviembre de 2009
¿EL APRENDIZAJE ES ALGO TAN TRIVIAL QUE SE PUEDE OBSERVAR Y MEDIR CON BASE EN UNAS SIMPLES PREGUNTAS A PROPÓSITO DE UNOS CONTENIDOS CUALESQUIERA?
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aprendizaje,
aprendizaje significativo,
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Hola Mary:
ResponderEliminarConcuerdo contigo en que el aprendizaje no puede ser medido por unos cuestionamientos relacionados a los contenidos que se trabajan en clase, precisamente porque el aprendizaje implica un proceso cognitivo que es inobservable, y que a pesar de dar muestras de que existe un aprendizaje una simple pregunta es incapaz de medir todo ese proceso que se lleva a cabo y la manera que el alumno lo hizo, por eso debemos considerar los cambios de conducta, las participaciones de los alumnos, cuestionarlos sobre el proceso que se está llevando a cabo, evaluar cómo a través del conocimiento adquiere ciertas competencias, etc.