Ser maestro, no es una tarea sencilla, pues requiere mucha entrega de nuestra parte. En los textos leídos se manifiestan una serie de concepciones sobre el quehacer docente; ya sea en el aspecto de enseñar, en la aventura de ser maestro, las dificultades de nuestro camino como las menciona Steve: tener identidad, habilidad comunicativa, disciplina y satisfacciones.
En fin en nuestra práctica diaria siempre tratamos de buscar el reconocimiento de lo que hacemos, ya sea de nuestros alumnos, de nuestros compañeros, de nuestros directivos; si existe eso nos motiva a seguir mejorando, pero si no sufrimos algunas decepciones y nos preguntamos en qué fallamos, qué elementos teórico-metodológicos requerimos para ver el fruto de nuestra enseñanza, que los alumnos aprendan.
A todo maestro le interesa que sus alumnos aprendan su materia, si no es así vienen las frustraciones y aunque no lo expresemos se nota en nuestra actitud para llegar a la escuela, al aula de clases.
La primera vez en el aula de clases, como lo menciona Steve es muy difícil porque a pesar de que fuimos formados para el magisterio nos faltan elementos que nunca nos enseñaron y que se aprenden por ensayo y por error. Y qué decir de aquellos que dominan la materia pero desconocen los momentos de la clase y su organización. Ser maestro es aventurarnos y aprender en el camino. Cada aprendizaje nuestro y del alumno representa el éxito de nuestra labor.
Pero algo que considero importantísimo es que como docentes tengamos una estabilidad en todos los aspectos, porque si nosotros no estamos bien, no podemos ofrecer lo mejor a los otros. Recuerden estamos trabajando con seres humanos…
Freire menciona en su primera carta de quien pretende enseñar, requiere tomar en cuenta que si se enseña se tiene que propiciar un aprendizaje; que si se da el aprendizaje es porque se ha realizado una buena lectura y por tanto la comprensión de lo leído; que la lectura y la escritura no puede separarse y si uno sabe leer y escribir puede generar en sí su aprendizaje. Todos esos procesos como docentes no debemos olvidarlos, y creo que no lo hacemos; porque todos buscamos el aprendizaje de nuestros jóvenes que puedan desenvolverse con eficacia en los diferentes contextos que vive.
Por otro lado y siendo asertivo Santos Guerra conceptualiza al docente no tan lejos de lo que menciona Freire y Steve. Cuando Santos Guerra menciona que será mejor profesional aquel que lleve a la práctica las teorías, aquel que aplique de forma más correcta y precisa los principios de intervención. No solo se trata de solo investigar y de adueñarnos de todo el conocimiento sino también de saber aplicarlo. Se tiene que adaptar dichas teorías a las necesidades, intereses y aptitudes de los alumnos.
Cuando Freire expresa “ahora entiendo la escuela como un sitio a donde vamos a aprender, donde compartimos el tiempo, el espacio y el afecto con los demás; donde siempre habrá alguien para sorprenderte, para emocionarte, para decirte al oído algún secreto magnífico”, claro que nos invita a reflexionar nuestra práctica, a revivir los momentos de nuestra aventura docente.
Un profesor requiere siempre saber más y aplicar mejor lo que aprende. Tenemos necesidades, algunas ya satisfechas, otras en búsqueda de la realización.
Y culmino con esta idea que representa el objetivo del maestro para Freire y para nosotros también debiera serlo:
“Ser maestros de humanidad... a través de las materias que enseñamos, o quizás, a pesar de las materias que enseñamos; recuperar y transmitir el sentido de la sabiduría; rescatar para nuestros alumnos, de entre la maraña de la ciencia y la cultura, el sentido de lo fundamental permitiéndoles entenderse a sí mismos y explicar el mundo que les rodea”.
Vivamos la aventura de esta noble profesión al máximo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Como todos los compañeros maestros tenemos una aventura de ser maestro, de como llegamos ser maestro o por cualquier causa pero ser maestro es una satisfaccion de cada uno.
ResponderEliminarEstimada Mary que placer saludarte y comentar que tu blog es muy interesante, me da gusto saber que tus estudiantes hacen buen uso de las tecnologías, lo que refleja que como docente estas realizando un trabajo excelente.
ResponderEliminar¡Saludos!
Una de las experiencias que me ha dejado mi carrera es la de "compartir es vivir" y claro que si cuando necesites apoyo en algo puedes contar con el. Gracias por tus comentarios...
ResponderEliminarSaludos Mary.
¡Hola! Estimada Mary
ResponderEliminarFelicidades por tu escrito es muy interesante.
En este último siglo diversas teorías han intentado explicar cómo aprendemos; son teorías descriptivas que presentan planteamientos muy diversos, pero en todas ellas aún podemos encontrar algunas perspectivas clarificadoras de estos procesos tan complejos. Destacamos aquí las siguientes:
La teoría del procesamiento de la información, influida por los estudios cibernéticos de los años cincuenta y sesenta, presenta una explicación sobre los procesos internos que se producen durante el aprendizaje. Sus planteamientos básicos, en líneas generales, son ampliamente aceptados.
El aprendizaje significativo (D. Ausubel, J. Novak) postula que el aprendizaje debe ser significativo, no memorístico, y para ello los nuevos conocimientos deben relacionarse con los saberes previos que posea el aprendiz. Frente al aprendizaje por descubrimiento de Bruner, defiende el aprendizaje por recepción donde el profesor estructura los contenidos y las actividades a realizar para que los conocimientos sean significativos para los estudiantes.
El constructivismo. J. Piaget, en sus estudios sobre epistemología genética, en los que determina las principales fases en el desarrollo cognitivo de los niños, elaboró un modelo explicativo del desarrollo de la inteligencia y del aprendizaje en general a partir de la consideración de la adaptación de los individuos al medio.
Socio-constructivismo. Basado en muchas de las ideas de Vigotski, considera también los aprendizajes como un proceso personal de construcción de nuevos conocimientos a partir de los saberes previos (actividad instrumental), pero inseparable de la situación en la que se produce.
¡Saludos! BERE